Pasadas las nueve de la noche y con las últimas luces del día, la iglesia de Santiago abrió sus puertas en el Jueves Santo para la salida del Santísimo Cristo de la Buena Muerte acompañado por el compás de los tambores de la banda municipal de música de Don Benito. Guiados por Pedro Dueñas, los 30 costaleros sacaron la talla de Antonio Castillo Lastrucci a la plaza de España donde aguardaban cientos de personas.
El Cristo siguió su marcha hacia la calle Villanueva y, en torno a las 10 de la noche, era el paso de María Santísima de los Dolores el que asomaba por la puerta de la parroquia con Diego Ramos como capataz dando órdenes a 28 costaleros. La primera 'levantá' del paso fue en la memoria de los fallecidos en estos últimos años de pandemia, pero de manera especial también para Santos Yedro, el que fuera hermano mayor de la cofradía que falleció en noviembre de 2020. En su memoria, el paso portaba también un crespón negro.
Una emotiva procesión que, como es habitual, también hizo parada en el convento de las Carmelitas antes de regresar a la iglesia de Santiago desde donde hoy, Viernes Santo, saldrá el Cristo Yacente a las 22.30 horas para continuar la Semana Santa dombenitense.
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