El SES recurre a la sanidad privada para reducir la lista de espera de Traumatología en el hospital Don Benito-Villanueva

El déficit de especialistas y las vacaciones obligan a derivar 51 intervenciones a través de un contrato que asciende a 39.600 euros

Estrella Domeque
ESTRELLA DOMEQUE

El déficit estructural de traumatólogos y el absentismo propio del verano ha llevado al área de salud de Don Benito-Villanueva de la Serena a recurrir a la sanidad privada para rebajar las listas de espera del servicio de Cirugía Ortopédica.

No obstante, con 752 pacientes pendientes de una intervención quirúrgica, engloba a un 31% del total de la lista de espera. Además, el 80 por ciento de esas operaciones son intervenciones prioritarias con ingreso, en concreto, son 602.

Según explica el Servicio Extremeño de Salud, ante esta situación, se ven obligados a buscar alternativas privadas para dar respuesta a los 142 pacientes de cirugías ambulatorias sin ingreso hospitalario cuya demora en la intervención sería superior a 6 meses al priorizar las intervenciones más complejas y urgentes dentro de los hospitales públicos.

Por este motivo, la Dirección General de Planificación Presupuestario ha dispuesto un crédito presupuestario para que el Área de Salud Don Benito-Villanueva Serena pueda llevar a cabo la contratación de una serie de intervenciones para dar respuesta a estas cirugías ortopédicas no incluidas en el convenio de Paracelso. En concreto, las intervenciones incluidas en el citado expediente son 51.

El presupuesto base destinado a esta contratación es de 39.600 euros y ya existe una propuesta de adjudicación para la empresa Extremeña de Gestión Sanitaria y Especialidades Médicas.

Recientemente, el área de salud también recurrió a empresas externas para la realización de 250 colonoscopias ante el incremento, en junio de 2022, de la lista de espera estructural en estudios endoscópicos y colonoscopias, unido también en este caso al déficit de facultativos especializados en Aparato Digestivo, absentismo por vacaciones de verano y el retraso superior a tres meses de las pruebas del cribado del cáncer colorrectal.

En este caso, el contrato se formalizó hace unos días a la empresa Ribera Salud por un importe de 42.597 euros.