Nuevos vuelos de aves rapaces para ahuyentar a las palomas
La acción disuasoria está incluida en el contrato firmado recientemente para controlar la población columbícola en zonas del casco urbano
Don Benito vuelve a apostar por los vuelos de aves rapaces para tratar de reducir la población de palomas en la localidad. Esta semana se ... realizaron intervenciones utilizando técnicas de cetrería para reducir su presencia en los puntos con mayor concentración, apostando por un método natural y no invasivo.
Cabe recordar que, a comienzos de año, se formalizó el contrato para el servicio de captura y control ético de palomas, por un importe anual de 50.820 euros, impuestos incluidos.
«Esta medida se suma a otras acciones ya impulsadas por el Consistorio», explicaron desde la Concejalía de Medio Ambiente. No obstante, además de los vuelos con aves rapaces, el contrato también incluye otras medidas como la instalación de jaulas de captura, el desarrollo de un proyecto piloto de palomares ecológicos y el control de edificios abandonados «que pueden servir como refugio para estas aves». En los pliegos se proponía también la utilización de proyecciones de redes o ahuyentadores mediante sistemas de ultrasonido.
Este sistema, basado en el uso de águilas Harris entrenadas, actúa como un método disuasorio natural. De esta manera, las palomas, al detectar la presencia de un depredador, evitan permanecer en esas zonas. «Se trata de una intervención respetuosa con el entorno que refuerza el compromiso del Ayuntamiento con soluciones sostenibles», sostuvieron desde Medio Ambiente.
Horas específicas
Por otra parte, añadieron, gracias a la suelta controlada de estas rapaces en franjas horarias específicas, las palomas modifican sus hábitos y se desplazan progresivamente a otros espacios, «contribuyendo así a mejorar la convivencia en nuestro entorno urbano».
Con estas acciones, se busca velar por la salud pública, prevenir la aparición de vectores que puedan transmitir enfermedades infecciosas, evitar deterioros en los edificios e instalaciones públicos y privados, preservar la limpieza de las vías públicas y los espacios comunes «y, en definitiva, garantizar el bienestar de los ciudadanos».
Antes de iniciar las citadas acciones sobre el terreno, la empresa adjudicataria disponía un mes de plazo para realizar un estudio de la situación inicial que debe incluir tanto el estudio de la población de palomas existentes en la ciudad como el estudio sanitario de las aves.
Además, debe elaborar según el contrato el cálculo de la población de palomas que pueda considerarse normal en función de la extensión del núcleo urbano y de sus características ambientales.
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