Un monitor de natación es condenado a ocho años por abuso de menores en Don Benito

El hombre ha llegado a un acuerdo de conformidad para evitar la prisión y que las jóvenes tuvieran que testificar en el juicio

REDACCIÓN

Condena de ocho años de prisión para el monitor de natación acusado de abusar sexualmente de cuatro menores que en el momento de los hechos tenían entre 13 y 15 años. Este lunes estaba fijada la fecha del juicio oral en la sede emeritense de la Audiencia Provincial de Badajoz, donde las partes y la Fiscalía han llegado a un acuerdo de conformidad tras reconocer el autor los hechos.

Aunque la pena es elevada, al ser dos años de condena por cada una de las víctimas, el monitor ha solicitado a la Audiencia Provincial no entrar en prisión, decisión que se conocerá a finales de esta semana previsiblemente. El acuerdo extrajudicial también ha permitido que las jóvenes no tengan que revivir los hechos, sucedidos hace casi tres años, declarando en la vista oral convocadaeste lunes.

J.M.S., de 41 años de edad, se ha declarado culpable de los cuatro delitos de abusos sexuales a menores por los que ha sido investigado, y además de la pena citada, se ha comprometido a abandonar la localidad de Don Benito, así como a no acudir a ningún tipo de actividad que sea organizada por dicha Corporación o, actividades donde pudieran acudir desde el Club de Salvamento y Socorrismo.

Según ha quedado acreditado, desde 2015 hasta 2019, el monitor aprovechaba momentos en los que recogía o preparaba el material de las clases en el almacén para efectuar distintos tocamientos y rozamientos de naturaleza sexual con sus alumnas. Lo hacía con el pretexto de colocar o corregir las posturas de las menores o de realizarles algún masaje terapéutico o estiramiento, entrando en contacto sus genitales con diferentes partes del cuerpo de las menores. Esto provocó que las cuatro menores abandonaran el Club de Salvamento y Socorrismo.

La pena de dos años de prisión por cada uno de cuatro delitos lleva aparejada la inhabilitación especial para cualquier profesión u oficio que conlleve contacto regular y directo con menores por un tiempo de seis años.

Como medida cautelar, el hombre tendrá que cumplir 6 años de libertad vigilada, y durante otros seis años tendrá prohibido comunicarse por cualquier medio con las víctimas. Tampoco podrá acercarse a los domicilios de las menores, los lugares que frecuenten, centro de estudios o lugar donde practiquen actividades deportivas.

Asimismo, el condenado tendrá que acabar de satisfacer la responsabilidad civil por los daños y perjuicios causados, además hacerse cargo del pago de las costas procesales.

La pena de prisión todavía no ha quedado suspendida, ahora la Audiencia Provincial ha requerido al condenado una serie de documentación para que acredite circunstancias personales que aconsejen o que acrediten que es mejor que esté en la calle a que esté en prisión.

Suspensión de la pena de prisión

Es posible la suspensión del cumplimiento de la pena de prisión en virtud del artículo 80.3 del Código Penal. Este precepto establece que, aunque la pena individualizada por cada uno de los delitos o la suma de los delitos superen los dos años -como en este caso-, si no hay antecedentes penales; se ha satisfecho la responsabilidad civil y se tienen ciertas circunstancias del reo en consideración, el tribunal podrá de forma extraordinaria dejar en suspenso la pena privativa de libertad y sustituirla por otras medidas, como un trabajo en beneficio de la comunidad.

La Audiencia Provincial se reúne el viernes para analizar la documentación que presente el condenado.