Alberto Gallego, que se lesionó hace unos días, posa en los soportales de la plaza de España de Don Benito. / ESTRELLA DOMEQUE

«Parece que cada uno hace su guerra, pero se pedalea por todos»

En 2022 cumplirá 20 años sobre la bicicleta, más de media vida de un deporte que le ha aportado constancia y trabajo en equipo

Estrella Domeque
ESTRELLA DOMEQUE

Alberto Gallego, como cualquier ciclista, admira a corredores como Alejandro Valverde, aunque no lo definiría como un referente. Ese término se reserva quizás para su padre, un ciclista 'dominguero' que fue el que hizo que con 12 años se subiera a una bicicleta de la que no se ha bajado ni en los peores momentos. El ciclista dombenitense, de 31 años, creció en la Peña Ciclista Guadiana y ahora vuelve a disfrutar, ya desde la veteranía, en el Radio Popular de Portugal.

–¿Cómo empieza su relación con el ciclismo?

–Con 12 años porque veía a mi padre que salía en bici con Carlos Cuadrado 'padre', que ya falleció. Siempre me llamó la atención la bicicleta, aunque no con la intención de competir. Empecé en infantil con la Peña Ciclista Guadiana con una bicicleta de carretera pequeña, entonces entrenábamos dando vueltas a Feval, era como una actividad extraescolar más.

–¿Cuándo empieza a volverse serio?

–Poco a poco vas participando en carreras y ahí estuve hasta juvenil también pasando por la Escuela Ciclista Monteoro de Mérida. Al principio era muy malo, pedaleaba por el bocadillo que daban tras las carreras. En categoría cadete casi siempre iba a las carreras de montaña que son las que más me gustaban, y me siguen gustando; pero en juvenil ya entrenaba más en serio y ya en segundo año sí hice algunos buenos resultados en Mérida.

–Y entonces llega el salto.

–Pasé a lo que es el escalón bueno, Sub23, y tuve la suerte de lo que fue una desgracia para el Extremadura, que bajó de profesionales a aficionados y pude reengancharme. Los primeros años fueron duros trabajando mucho para los compañeros, pero fueron también años muy buenos y creo que muy necesarios porque te forma muchísimo. Ahora se ha rebajado mucho la edad, algo que es bueno, pero falta algo de veteranía para esa formación tan importante para el ciclismo. En esta etapa, hubo un año en el que Daniel Sánchez y yo nos fuimos al Andalucía que tenía equipo profesional, hicimos un buen año, pero al siguiente desapareció el equipo perdiendo la oportunidad de subir a profesional. Después volvimos al Extremadura.

–Año y medio después, llega a Portugal ya como profesional.

–Con la perspectiva de hoy, el salto llegó tarde, porque ahora mismo el salto a profesional se da mucho antes; pero entonces era lo normal. Quizás ahora van de forma prematura, aunque hay algunos casos en los que acompaña el físico con la cabeza, pero no todos son Pogacar, Remco, Ayuso… Esos son casos excepcionales. Yo no empiezo en infantil pensando en que me voy a ganar la vida con esto. Pero ahora mismo igual, no me subo a la bicicleta pensando en un resultado económico como tal, el que haga eso en cualquier deporte lo lleva mal.

–Lo siguiente fue el Caja Rural y la sanción.

–Fueron años buenos, con una gran evolución. Llegaron varias ofertas, pero la mejor era la del Caja Rural por dos años. Luego ya pasó lo que pasó. Fue una etapa mala, aunque mirando de forma global esos cuatro años tampoco fue tan mala porque aprendes trabajando, sin que llegara a dejar la bicicleta. Seguí sin ningún objetivo, aunque José Santos, el director de Portugal, me dio su confianza, pero eran muchos años. Luego Alfonso Rodríguez y su hijo me hicieron mantener la ilusión yendo a las carreras aunque fuese de mecánico. Aprendí muchísimo sobre ciclismo, pero también a valorar cosas que no valoraba.

–¿Cómo fue el regreso en 2020?

–Al volver a Portugal vino la pandemia, el año pasado fue también muy irregular y sólo me encontré bien a partir de mitad de verano, quizás por la carga de entrenamientos y porque tampoco el equipo funcionó muy bien. Este año me da rabia la lesión porque aquí en Alentejo ya iba todo bien con un gran equipo.

–¿Cómo afronta la temporada?

–Ya tengo 31 años y las ideas claras, para mí lo importante es el equipo. Si se presenta alguna oportunidad en alguna etapa, lo intentaré, pero prima el trabajo en equipo como todo en la vida.

–En esta trayectoria, ¿qué valores le ha aportado el ciclismo?

–Mucha constancia y resiliencia, pero lo fundamental sería ese trabajo en equipo. Si gano yo, no es 'Ha ganado Alberto Gallego', ha ganado el equipo entero. Nunca gana uno solo. El ciclismo es un deporte en el que es vital todo el equipo, parece que cada uno hace su guerra, pero se pedalea por todos. Tanto para etapas de montaña como de esprint hay unas estrategias y formas de trabajar, el que gana es porque ha plasmado mejor o peor esa estrategia.

–Se estrena también como director deportivo.

–Quiero aprovechar al máximo año a año lo que me quede en la bicicleta, pero siempre tienes que ir pensando en el futuro. No lo he hecho para dedicarme a ello, pero nunca se sabe.

–Desde esa perspectiva, ¿cómo es la situación en Extremadura?

–Sobre todo, hay que mirar a la cantera, desde la categoría de juvenil, porque hay que dejarles disfrutar. Tenemos por ejemplo a Pablo Lospitao que está en una edad perfecta, pero hay que tener mucha calma y seguir su evolución. Me fijo mucho, no sólo por esa figura de director deportivo, sino porque me encanta el ciclismo tanto lo de fuera como lo de Extremadura más si cabe. Me hace mucha ilusión verlo, pero también me da mucha pena que haya poca cantera.

–¿Qué consejo se puede dar a un joven ciclista?

–Que disfrute, aunque es muy fácil decirlo y lo difícil es cumplirlo día a día. Pero que no pierda esa motivación de tomárselo como un juego, algo que no sea obligado o una rutina, incluso que pueda entrenar con gente de su edad. Y, por supuesto, que vaya siempre de la mano de seguir estudiando, aunque en este momento no sepa para qué. Que los buenos resultados no nublen la vista. Yo me obligaba a estudiar y bendita obligación, pero fue complicado y lo sigue siendo ahora porque a cierto nivel ya dispones de poco tiempo y en ese poco tiempo estás cansado y también tienes que vivir.

–¿Sigue teniendo algún referente?

–Cualquier ciclista que destaca y, como se dice en nuestro ámbito, que anda tanto. Valverde es único, pero es que él es referente de cualquier ciclista del mundo, también las nuevas generaciones… Cada vez me gusta más el ciclismo, algo que de pequeño no, era mi padre el que lo ponía, pero ni me llamaba la atención, ahora ya va cada vez a más, termino de entrenar y me pongo más ciclismo.