La futbolista dombenitense Raquel Morcillo juega en el Alhama ElPozo. / ALHAMA

RAQUEL MORCILLO

«Ahora es más fácil que una chica juegue al fútbol»

La dombenitense es una de las siete extremeñas que jugarán este año en Primera División

Estrella Domeque
ESTRELLA DOMEQUE

La Primera División femenina, también llamada Liga F, hará que este año Extremadura presuma de varias futbolistas en la élite. La más 'veterana' será Carmen Menayo que jugará una temporada más en el Atlético de Madrid, equipo en el que se espera también el debut de la joven Alba Zafra. También el Villarreal cuenta en sus filas con dos extremeñas, Estefa y Belén Martínez, mientras que en solitario está en el Sevilla la prometedora Ana Franco. Pero es en las filas del Alhama ElPozo donde los dombenitenses tienen a una paisana, Raquel Morcillo, que compartirá vestuario con la también extremeña Patri Hidalgo, natural de Villanueva de la Serena y con la que coincidió hace unos años en La Cruz Villanovense, entonces en Segunda División.

El conjunto murciano, recién ascendido a Primera, tendrá así acento calabazón en este especial debut. «Era una oportunidad que no podía dejar pasar», reconoce Raquel Morcillo que vuelve a disfrutar así de una categoría que apenas saboreó con el filial del Zaragoza, llegando a debutar con el primer equipo, aunque será su primera vez con ficha en esta Liga F.

Raquel Morcillo (Don Benito, 1999) no esconde su orgullo por la presencia de extremeñas en la categoría. «Ojalá que vayamos aumentando la cifra y cada día seamos más», dice sobre un deporte que sigue en auge, «esperemos que esto no pare de sumar, que cada día sea más gente la que se va enganchando y que quite también a muchos algunos mitos de la cabeza para que puedan disfrutar del fútbol femenino».

La dombenitense es una de las futbolistas que ha conseguido hacer de este deporte su profesión y reconoce que actualmente vive del fútbol gracias al convenio firmado recientemente. «No lo podemos comparar nunca con el masculino, pero gracias a Dios podemos al menos sobrevivir y centrarnos sólo en el fútbol». Lo hace en una pequeña población murciana de la que destaca su tranquilidad, pero también el calor en estos últimos coletazos del verano.

Inicios

Sin embargo, el camino recorrido para conseguirlo también ha sido largo tras marcharse de La Cruz Villanovense con 17 años para poner rumbo al Zaragoza, después al Aldaia valenciano y, por último, al Granada donde ha jugado las tres últimas temporadas en Segunda Federación. «Si miramos hacia atrás, he conseguido muchísimas cosas, ahora es más fácil que una chica juegue al fútbol que existen categorías desde benjamín», recuerda, «yo empecé a jugar con los niños hasta cadetes y luego ya sí que pude estar en un equipo femenino».

Avanza el deporte al mismo tiempo que lo hace una sociedad a normalizar una situación que nunca debió ser una rareza: ver a una niña jugar al fútbol. «Ahora te dan la facilidad de estar en un equipo femenino y está mejor visto que juegues, no es como antes que eras 'la niña rara que juega al fútbol'», dice Raquel Morcillo a la que le tocó convivir hace años con esta situación, «porque al final eres una niña y ves que sólo juegan niños al fútbol; pero te adaptas porque si es lo que quieres, lo que digan los demás te da igual».

Una época en la que era difícil tener una Alexia Putellas en la que inspirarse, «mis referentes eran todos futbolistas masculinos». Pero hoy, a sus 23 años, sí que mira con emoción a la propia Alexia o a la veterana Jenni Hermoso, dos jugadoras por las que tiene absoluta predilección. Al igual que ellas, Raquel Morcillo ha cumplido un sueño por el que se siente «muy afortunada» y del que quiere disfrutar una temporada más, esta vez, en la élite.