Christian Farla durante uno de sus trucos con una persona del público. / E. DOMEQUE

Extremagia conquista de nuevo a niños y mayores

Tras una semana de ilusionismo en la localidad y otros municipios, el festival agotó las entradas para su gala final

Estrella Domeque
ESTRELLA DOMEQUE

Llegados desde distintos lugares del mundo, pero con el lenguaje común de la magia, la gala final de Extremagia no necesitó de traductor para entender el ilusionismo poético del belga Laurent Piron ni tampoco la magia espectacular del holandés Christian Farla. Ambos fueron el toque internacional de una velada celebrada este sábado en la que tampoco el gallego Dani Polo necesitó siquiera abrir la boca para sorprender a los asistentes utilizando para ello una gran cantidad de paraguas, pese a salir aparentemente sin nada al escenario.

Tampoco necesitó de grandes artificios la madrileña Celia Muñoz, ganadora de Got Talent, para sorprender al público primero con la voz de Joselito y después con un fragmento de la ópera Casta Diva de Bellini. Y ella sí que no necesitó abrir la boca para dejar a todos boquiabiertos con su gran espectáculo de ventriloquía.

Mag Lari, presentador

Los cuatro ilusionistas consiguieron que la gala, que se prolongó durante casi dos horas, mantuviese en todo momento el ritmo gracias también al presentador, Mag Lari, que fue una de las primeras sorpresas de la noche. Y es que, el conductor de la velada era uno de los secretos mejor guardados del festival que reservó su primer truco para 'traer' desde Barcelona a Don Benito al ilusionista catalán.

Desde el primer momento conectó con el público, recurriendo también a varias bromas sobre la vecina Villanueva de la Serena, y contando con varios ayudantes para sus trucos en un auditorio de Feval que se quedó sin localidades.

Con esta última velada de magia, el festival cerraba su 13ª edición tras una semana de ilusionismo recorriendo calles, plazas y centros educativos de Don Benito y sus entidades locales menores. Si bien, entre las novedades de este año estaba también una cita en Villanueva, como guiño a la fusión, que ha tenido buena acogida por la población serona. Al igual que ha ocurrido en otras localidades como Miajadas o Campanario a las que ha llegado la caravana de Extremagia.