«Un chaval de Don Benito ha ganado el Mundial»
Familiares, amigos y vecinos de Pedro Porro festejaron en la ciudad deportiva que lleva su nombre el triunfo de uno de los suyos con la selección española
«Un chaval de Don Benito ha ganado el Mundial». Esa fue, probablemente, una de las frases más repetidas durante toda la noche del domingo ... y la mañana del lunes en esta localidad extremeña, que más allá del histórico triunfo de España, celebró el éxito como algo propio. Pedro Porro, uno de sus vecinos, ha levantado la Copa del Mundo y no era un sueño. O sí, uno hecho realidad.
Un joven que creció jugando al fútbol en la ciudad deportiva que hoy lleva su nombre acababa de alcanzar la cima del deporte mundial y la locura se desató, como en el resto de Extremadura, pero en Don Benito se gritaba el nombre de su vecino con un cariñoso «Pedrito Porro, lo lo lo lo lo ló, Pedrito Porro…».
Y es que su Don Benito difícilmente olvidará la noche en la que España volvió a proclamarse campeona del mundo. La ciudad natal del lateral diestro, una de las grandes sensaciones de la competición, vivió una celebración histórica que comenzó en la Ciudad Deportiva que lleva el nombre del internacional extremeño y terminó extendiéndose por cada rincón de la localidad.
Lo que empezó como una reunión de miles de aficionados para seguir la final acabó convirtiéndose en una auténtica fiesta colectiva tras el pitido final.
Se estima, según datos de la Policía Local, que más de 6.000 personas abarrotaron la las instalaciones de la ciudad deportiva para acompañar, aunque fuera desde la distancia, al futbolista dombenitense en el partido más importante de su carrera.
Familias enteras, jóvenes, mayores y niños compartieron una tarde cargada de nervios e ilusión. Cada intervención del lateral era recibida con aplausos, aunque fuera un saque de banda y cada ocasión de España levantaba a los asistentes de sus asientos, en muchos casos, sillas de playa o directamente en el asfalto.
El icónico 'Es serón el que no vote', utilizado en los derbis contra el Villanovense, se cambió por el necesario 'Un vote, dos votes, argentino el que no vote'. Y la música de Justin Bieber quedó silenciada en el descanso por 'Paquito el chocolatero', con el DJ Alejandro Correas al mando.
Cuando el árbitro señaló el final del encuentro que confirmaba el triunfo de la selección española, la emoción estalló en una explosión de júbilo difícil de describir. Abrazos entre amigos, pero también entre desconocidos, en esa intensa reacción que pocas cosas pueden generar aparte del fútbol.
Lágrimas, cánticos y banderas inundaron el recinto durante varios minutos. Muchos de los presentes, entre ellos familiares y amigos de Pedro Porro, apenas podían creer que uno de los suyos acababa de proclamarse campeón del mundo con la selección española. Pedro Porro, el amigo, el nieto, el primo, el sobrino, el vecino de los allí presentes, ese niño que comenzó a dar sus primeras patadas al balón en Don Benito, acababa de alcanzar la cima del fútbol mundial. Era para frotarse los ojos.
Pero la celebración no terminó allí. Poco a poco, cientos de vehículos comenzaron a recorrer las calles de la localidad haciendo sonar sus bocinas, mientras decenas de aficionados ondeaban banderas por las ventanillas y coreaban el nombre de España y de Pedro Porro.
El ambiente festivo fue trasladándose hasta la plaza de España, convertida durante la noche en el gran punto de encuentro para la traca final de la celebración al ritmo de «¡Campeones!» y «¡Pedro, Pedro!», reflejando el enorme orgullo de una localidad que veía cómo uno de los suyos escribía una página dorada en el deporte español.