Las obras en la plaza de Guadalupe se pararán y volverán a licitarse. / E. DOMEQUE

La crisis obliga a reajustar el presupuesto local

El actual escenario económico agravado por el conflicto bélico hace aumentar en 7,3 millones el capítulo de Urbanismo y factura energética

Estrella Domeque
ESTRELLA DOMEQUE

El conflicto bélico iniciado por Rusia en territorio ucraniano ha agravado la ya difícil coyuntura económica derivada de la pandemia, de la crisis de materias primas y del encarecimiento generalizado de servicios y productos. La escalada de precios iniciada en 2021 continúa este año con el incremento de carburantes, gas y energía, algo que se deja sentir también en las cuentas municipales de ayuntamientos como el de Don Benito, obligados a reajustar los presupuestos debido a los sobrecostes añadidos.

Prueba de ello es el suplemento de crédito con cargo al remanente líquido de tesorería aprobado por unanimidad en el pleno esta semana. En concreto, se ha dado luz verde a un incremento de alrededor de 7,3 millones de euros para asegurar la ejecución de diversas actuaciones urbanísticas en la localidad, pero también a la subida en la factura energética del Ayuntamiento.

Obras paradas y por iniciar

En materia de urbanismo, son tres los escenarios que se plantean para afrontar la situación iniciada el pasado año y que se ha visto ahora acentuada con incrementos que superan en algunos casos el 60%. Esta es la causa que provoca el primero de los escenarios en el municipio dombenitense, aquellas obras ya iniciadas cuyos sobrecostes no son asumibles para la empresa adjudicataria. En esta situación se encuentra la obra de la plaza de Guadalupe, adjudicada a la empresa Joca en mayo del pasado año por un importe de 1,1 millones de euros. Según el informe presentado por la constructora, el diferencial entre el importe de licitación y los precios actuales de mercado es de un 67%, cifra que imposibilita su ejecución por lo que se llegará a un acuerdo para la rescisión del actual contrato y saldrá de nuevo a licitación.

«Jurídicamente no existe otra solución para continuar ejecutando la obra a unos precios a los que, si siguiera la empresa, se buscaría una ruina», afirma Enrique Talavera, concejal de Desarrollo Urbano. «Es una situación sobrevenida a la que nos hemos visto avocados tanto las empresas como las administraciones; es una subida de precio imposible de abordar con los precios razonables con los que salieron a licitación las obras».

En este mismo punto se encuentra también la reforma del centro educativo municipal, que también volverá a salir a licitación con un nuevo presupuesto que se incrementará en algo más de 150.000 euros. En el caso de la plaza de Guadalupe, la subida rondará el millón de euros teniendo en cuenta que ya se ha ejecutado alrededor de un 25% y la constructora acometerá unos trabajos mínimos antes de paralizar la obra por un plazo de alrededor de cuatro meses hasta que se realice la nueva licitación.

El segundo escenario engloba aquellas actuaciones ya adjudicadas en las que, sin embargo, los incrementos sí son asumibles en el marco jurídico establecido para darles viabilidad económica. En esta situación se encuentran las obras de plataforma única iniciadas recientemente en la zona centro; un proyecto de asfaltado; la reforma de la comisaría de Policía Local y, de manera parcial, la reforma de la plaza de España. Y es que, en este último caso, la subida de 1,4 millones de euros no se destina únicamente a la reforma de la propia plaza, que afronta ya el tramo final de su licitación, sino que afecta también a los proyectos previstos en la casa solariega de los Guillén y en los Almacenes Vallejo.

En su conjunto, las obras enmarcadas en el primer y segundo escenario implican un incremento del presupuesto de 3,4 millones de euros. Para ello, al igual que están haciendo otras instituciones públicas, el Ayuntamiento se ampara en el artículo 205, apartado 2, de la Ley de Contratos del Sector Público que permite modificar un contrato vigente como consecuencia de circunstancias sobrevenidas y que fueran imprevisibles en el momento en que tuvo lugar la licitación. Una de las condiciones, eso sí, es que la modificación del contrato implique una alteración en su cuantía que no exceda del 50% de su precio inicial.

Fondos Feder

Por último, el tercer marco urbanístico se refiere a aquellas obras que estaban presupuestadas para este 2022 pero en base a los precios de mercado del pasado año. De esta forma, se debe incrementar la dotación para adecuarse a la actual coyuntura económica. Se trata en su mayoría de obras cofinanciadas con Fondos Feder con una aportación municipal inicial del 20% que se verá ahora aumentada. En esta situación se encuentran las dos fases de la guardería municipal, el carril bici en la avenida de Córdoba, la peatonalización del tramo de avenida entre las calles Italia y Alemania, obras diversas en el Teatro Imperial, la reforma del anfiteatro de las Albercas y obras de plataforma única en las calles Carchenilla y San Antonio. Por último, se vuelve a sacar a licitación una actuación en la ciudad deportiva que quedó desierta ya el pasado año. En total, el incremento dotacional para estos proyectos es ligeramente inferior al millón de euros.

De esta forma, los tres escenarios contemplados por Urbanismo suponen una subida de 4,3 millones de euros. Una cantidad a la que habría que añadir una partida de 1,5 millones de euros destinada al asfaltado de casco urbano y zonas industriales, así como una segunda partida por la misma cantidad para hacer frente al incremento de la factura energética municipal. En total, los citados 7,3 millones de euros a añadir a ese capítulo presupuestario como consecuencia de la actual coyuntura económica.