La agrupación Caramancho presenta este año nuevo logotipo. / HOY

Caramancho inicia la celebración de su 45 Aniversario

El grupo de folclore ha programado diversas actividades para este año y estrena un logotipo conmemorativo

Estrella Domeque
ESTRELLA DOMEQUE

El grupo de promoción del folklore extremeño Caramancho celebra en este 2022 sus cuarenta y cinco años de existencia. Más de cuatro décadas que han permitido a la agrupación consolidarse tanto a nivel regional como nacional, siendo un referente en Extremadura. «Esto ha sido gracias a todas y cada una de las personas que han ido pasando a lo largo de los años por la agrupación y que han trabajado duro por seguir adelante con este proyecto que nació el 12 de Octubre de 1977», recuerda el colectivo.

Con motivo del aniversario, se van a celebrar durante el año diversos actos y actividades como, por ejemplo, una convivencia con todas las personas que han pasado por el grupo a lo largo de estos 45 años, así como un festival nacional e internacional, sede del Festival Autonómico de Folklore «Bonifacio Gil», misa extremeña en la Ermita de la Virgen de las Cruces y otras actividades que irán desgranando y presentando a lo largo del año.

«Caramancho sigue y seguirá adelante con sus objetivos de recoger, mantener, proteger, fomentar y difundir la riqueza folklórica y cultural de la región. Todo esto se hace con el afán de que no desaparezcan nuestras raíces, nuestras tradiciones, ya que estas permiten transmitir valores, historias, sentimientos… de generación en generación», explican.

Nuevo logotipo

Por otro lado, Caramancho también celebrará este aniversario con un nuevo logotipo conmemorativo que ha sido diseñado y donado al grupo por Dovane. «Es un logotipo pensado al milímetro y que representa al grupo Caramancho a la perfección», indican desde la agrupación. Mientras que el artista explica que es «símbolo de persistencia, esfuerzo, y determinación, cualidades que siempre han distinguido al grupo».

El relleno de los números cuatro y cinco, está basado en las rayas horizontales de las típicas medias de su traje regional más reconocible, sobre una tipografía que indica el movimiento armonioso de los danzantes, números que descansan sobre un pañuelo, también negro, bordado en blanco y con flecos.