Pepi ha sido la primera en dar los tres golpes de campana como símbolo del final de su tratamiento. / E. DOMEQUE

La campana de los sueños ya resuena en el hospital Don Benito - Villanueva

Pepi, paciente oncológica, hacía sonar por primera vez esta mañana la campana que llega a Extremadura de la mano de la Asociación Española Contra el Cáncer

Estrella Domeque
ESTRELLA DOMEQUE

La campana de los sueños ha hecho sonar su repique por primera vez en el hospital comarcal Don Benito-Villanueva. La encargada de esos tres primeros golpes de campana ha sido Pepi cinco años después de empezar su tratamiento contra el cáncer. «Es una gran satisfacción, es lo mejor que han podido pensar. Quiero decirle a las personas que están luchando por esto que tengan mucha fuerza, serenidad y que hay que luchar por ello», expresó después muy emocionada.

Fue un sencillo acto, que terminó con la canción 'Color de esperanza', para inaugurar esta campana que pretende con su sonido dar precisamente esperanza a los pacientes que se encuentran en el hospital de día recibiendo tratamiento de quimioterapia, pero que resuene también en la sala de espera.

La Campana de los Sueños es un proyecto promovido por la Asociación Española Contra el Cáncer para que los pacientes de cáncer puedan anunciar que han finalizado su tratamiento.

El Hospital de Don Benito-Villanueva es el primer centro sanitario extremeño donde se pone en marcha esta iniciativa que llegará en las próximas semanas a otros cinco hospitales de la provincia.

Al acto oficial de instalación de la campana asistía esta mañana el consejero de Salud, José María Vergeles; y el alcalde de Don Benito, José Luis Quintana. Además de representantes del área de oncología del hospital comarcal, del área de salud y de la AECC.

La idea de esta iniciativa es que los pacientes que finalizan su tratamiento contra el cáncer hagan sonar esta campana, como gesto de superación, arropados por el personal sanitario que los ha acompañado durante su proceso.

La campana de los sueños es una iniciativa de Miriam Segura, paciente de cáncer a los 31 años, quien importó la idea del Hospital Princess Margaret de Toronto, en el que conoció la que allí llamaban The Bravery Bell (Campana de la Valentía, en español). Miriam regresó a España para continuar su tratamiento cerca de su familia y se trajo la ilusión de que existiera una campana en todos los centros hospitalarios posibles, ya que aquellas campanadas expresaban la alegría, la energía y el triunfo por alcanzar el final de una etapa dura y difícil. Lamentablemente, Miriam no pudo ver cómo su sueño se hacía realidad, pero su madre se ha armado de fuerza para coger el testigo de su hija y cumplir su deseo con la colaboración de la Asociación Española Contra el Cáncer.

Lenguaje de la campana

«El lenguaje de la campana sirve para decirle al resto de la sociedad, pero sobre todo a aquellas personas que están pasando la enfermedad, que esa persona ha cumplido una meta que se planteó en la carrera de obstáculos y de fondo que supone afrontar una enfermedad oncológica», ha resumido José María Vergeles.

Por su parte, Fernando García Urra, presidente del Comité Técnico AECC, agradeció el interés de Ignacio Delgado, jefe de oncología del centro hospitalario, por ser promotor de esta idea en el área de salud, «tomamos sus palabras, por eso hoy estamos aquí».

Para García Urra, «esto es la campana de la alegría, del yo puedo y lo voy a conseguir, ojalá todos los pacientes que vengan aquí toquen la campana porque significa que habrán superado el cáncer; hacer sonar esa campana será un motivo de alegría para los que están en la sala de espera y para los profesionales sanitarios que saben que el tocar esa campana significa que alguien ha superado una enfermedad que es terrible».