Ovejas en la plaza de España de Don Benito. / HOY

Don Benito, lugar de paso de 4.000 ovejas durante la trasterminancia

El municipio acogió las tres etapas de esta actividad con un amplia programación para dar a conocer la importante labor de los pastores

Estrella Domeque
ESTRELLA DOMEQUE

Que la profesión de pastor no caiga en el olvido, que no se pierda. Ese es el objetivo de la ganadería Joaquín Ortiz-Merino Spain al compartir con todo aquel que tenga interés su actividad de trasterminancia en la que, a diferencia de la trashumancia, recorren tramos de menos de 100 kilómetros. Una actividad que ha tenido una gran acogida en Don Benito, donde recaló con un amplio programa de eventos durante el fin de semana del 12 al 14 de noviembre. «Don Benito debía tener su propia trasterminancia porque en la historia del patrimonio genético más importante que tenemos en relación a la oveja merina y con la trashumancia que nos permitió además ser líderes en el monopolio de la lana durante casi ocho siglos, Don Benito fue varias veces el centro», explica Camino Limia, una de las impulsoras.

Patrimonio Cultural

«Sus cañadas, sus cordeles, sus veredas, históricamente han acogido a pastores trashumantes y a la oveja merina; y hoy que la UNESCO reconoce la trashumancia como un Patrimonio Cultural Inmaterial, Don Benito tenía que estar presente, porque en esos siete siglos de historia siempre lo ha estado», añade Limia.

Para ello, durante esos días la localidad se convirtió en escenario de numerosas actividades. Entre ellas, una exposición de ovejas y lanas para escolares del municipio que pudieron tocar y ver de cerca a varias ovejas, así como conocer cuál es el proceso de la lana, «explicarles en qué consiste la trashumancia y por qué es tan importante y debemos revalorizar la profesión de pastor como guardianes de la sostenibilidad».

Momento emotivo fue también el homenaje realizado a Cesáreo Rey durante el coloquio celebrado en la casa de cultura para hablar sobre la trasterminancia con ponentes como Julián Mora, Catedrático de Geografía y Ordenación del Territorio de la UEx. Su hijo, Manolo Rey, recogió emocionado la placa en homenaje a su padre, «una leyenda de la trashumancia que nos cautivó a todos en esos caminos, con el entonces Príncipe Felipe».

El rebaño, con GPS

Pero la actividad que despertó mayor expectación fue la posibilidad de acompañar a un rebaño de 4.000 ovejas, de la ganadería de Joaquín Ortiz, en tres etapas que se recorrieron durante el fin de semana. No sólo se pudo acompañar a pie, también se pudo seguir el rebaño en tiempo real por GPS. «Es una satisfacción poder enseñar a la ciudad cómo trabajamos los productores de merino, cómo desde hace más de 30 años hacemos este recorrido a pie y cómo gracias a las ovejas merinas, a la trashumancia y la trasterminancia hoy los cordeles, las cañadas y nuestro patrimonio lleguen a nuestros días», explica Limia que entiende que es una iniciativa importante para mantener viva la profesión de pastor.

«Ser pastor hoy es una tarea que no se entiende bien, pero sin duda debe entenderse como aquellos que guardamos el medio natural, que trabajamos por la sostenibilidad, que luchamos contra los incendios porque protegen estos caminos, veredas y zonas marginales a su paso; y además son grandes fertilizadoras que de forma natural ayudan a nuestros agricultores a ser más sostenibles que nunca», concluye Camino Limia.

En definitiva, la actividad sirvió para, al menos durante unas horas, conectar la ciudad con el campo.